12 de mayo de 2007

Basado en hechos reales

Una persona se pasea por un pasillo. Lleva a la espalda un instrumento musical: concretamente un saxofón. El pasillo se encuentra en un edificio tal como éste.

Ésa persona lleva toda la semana ensayando entre aproximadamente hora y media y dos horas diarias.

Sin embargo, al presentar el trabajo semanal, el tirano particular profesor lo echa todo por tierra alegando que el estudiante "toca como si quisiera terminar", pero sin embargo dice también, en un alarde de contradicción intrínseca y lógica difusa, que "lo que has tocado esta técnicamente bien, sólo le falta destacar más la dinámica".

El alumno piensa: "¿Cómo cojones quieres que no quiera terminar, si me llevas inflando lo que viene siendo la bolsa escrotal durante dos añitos?" Sin embargo, se traga su mala ostia y, tras terminar la clase, recoge y se marcha. Justo antes de irse, el profesor comenta que al día siguiente hay planteada una especie de "cena de alumnos de saxofón". El alumno piensa otra vez: "No tengo otra cosa mejor que hacer que ir a verte la cara fuera de este sitio después de que me lleves puteando ni se sabe cuánto." Luego dice: "Me lo pensaré". Y finalmente se marcha.

Como documentación adicional a este relato corto, cabe mencionar que el estudiante de saxofón ha sido forzado a repetir un curso por obra y gracia de dicho profesor, alegando que "aunque el tercer ciclo sean dos años, te va a tocar hacerlo en tres", a pesar de estar en 6º curso con la asignatura de 5º pendiente se le trata como si fuera de 5º todavía (en cualquier otro tipo de enseñanza, incluso en otros instrumentos, si tienes pendiente una asignatura no te consideran de ese curso, por lo menos hasta ayer), con lo que haga lo que haga, en los exámenes va a tener un puto 2 de mierda como evaluación de 6º, y con suerte aprobará 5º, sin importar que en el presente momento la diferencia entre estar en 5º y estar en 6º son las obras que se tocan.
Otro dato interesante es que ya puedes tocar como el mejor, que si te falta por dar una infinitésima parte del temario mala suerte, suspenso instantáneo porque sí. Por ejemplo, al citado alumno le han suspendido el segundo trimestre "porque sonaba muy fuerte y agresivo", pero "de técnica, interpretación y carácter estaba muy bien". Vamos, que si hubiera sido un examen de historia me habrían suspendido por haber escrito las preguntas desordenadas, o por no haber puesto fechas, o por cualquier gilipollez que se le hubiera ocurrido al profesor.

A ver si se les mete en el tumor que tienen encima del cuello que no quiero hacer la puñetera prueba de grado superior, ni quiero salir con nivel de über-profesional. ¡¡Por favor, si en cualquier otro instrumento dan dos notas y ya aprueban!!

Se despide atentamente un estudiante de saxofón que, por si no lo habían notado, está harto de sudar sangre para aprobar (cuando no tiene por qué ser así).

2 comentarios:

Rodrigo dijo...

Es la putada,por tener el titulito de lo que sea,es él quien manda y no tú...¿Tendras el mismo profesor el año que viene o cambiarás?

pd:nótese mi uso de acentos y puntuación correcta.

Manfo dijo...

Me toca joderme un rato y repetir como un imbécil, aunque cambiara de profesor son todos iguales...