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24 de noviembre de 2009

Entre la bruma

Me gusta el frío. Lo confieso. Me encantan las épocas oscuras del año, ésas que cuando te despiertas todavía es de noche y las horas de sol están bajo mínimos. Quizá será porque no soporto el calor y su agobiante opresión; al fin y al cabo, cuando hace frío siempre puedes ponerte más ropa.


Pero lo que realmente me hace escoger al invierno - o las últimas y frías partes del otoño - sobre las demás épocas del año es su ambiente. El frío le da a cualquier lugar un curioso toque solemne, tranquilo, casi místico a veces que el calor siempre mata. Probablemente sea por la hostilidad del frío. La vida tiende a desarrollarse más cuanto más calor exista; por esto otorgamos al frío una cualidad en cierto modo inhumana: por ejemplo, decimos que una persona fría es aquella que carece de sentimientos. Con el frío asociamos oscuridad, peligro. Pero ¿acaso es eso malo? Es interesante estar rodeado de esos conceptos, nos invitan a desafiarlos y superarlos. Del mismo modo que ocurre con la vida en general.

Otra cosa con la que me quedo es la niebla. La niebla es una de las pocas cosas que puede hacer a una ciudad intrigante, misteriosa o, quizá exagerando un poco, mística. Sin duda, los viajes nocturnos por la mañana en moto no serían lo mismo sin esa bruma que te impide ver qué hay más allá del coche de delante, con el consecuente subidón de adrenalina que te produce sobrepasar un coche que está dando marcha atrás porque no te ha visto y que esquivas gracias a la dosis de café que minutos antes has tomado; sin esos paseos de vuelta a casa tras una intensa noche de fiesta embutido en tu abrigo y sumergido bajo incontables capas de ropa; sin los catarros, sin los miembros entumecidos por el viento, sin sentirse un acorazado en medio de un océano helado; incluso, sin los entrenamientos al aire libre a temperaturas bajo cero. Uno en la niebla puede encontrarse perdido, sin referencias para seguir un camino, con el camino anterior desvaneciéndose y acosado por los elementos. Del mismo modo que ocurre con la vida en general.

Se guardan mejor en la memoria las anécdotas en el frío. Al fin y al cabo, cuestan más energía, el entorno no es favorable y los sentidos se encuentran más despiertos. Como ocurre siempre, aquello en que ponemos nuestras energías, aquello que luchamos por superar y conseguir es lo que permanece. Lo demás rara vez suele importar.

27 de septiembre de 2009

¿Por qué...

...la gente dice "no puedo" cuando en realidad está pensando "no quiero"?

17 de septiembre de 2009

Pureza

Es muy curioso el efecto que tiene el soporte físico en cada disciplina artística. Y es algo de lo que normalmente no nos damos cuenta. Uno puede contemplar una pintura durante largas horas y darle todas las vueltas que quiera; la pintura no se moverá. Puede admirar una escultura y ésta no se moverá. Sin embargo, una obra literaria es un proceso que transcurre a lo largo del tiempo, aun estando plasmado mediante la palabra escrita. No podemos retenerlo y continuar estudiándolo mientras queramos, en su naturaleza está fluir desde un inicio hasta un final. Sin embargo, al utilizar el lenguaje, nos transmite una idea que sí podemos recordar y mantener en nuestra memoria para poder comprender el desarrollo que sigue.

Espera un momento... ¿y la música? Leer más »

La música no transmite ninguna clase de mensaje, y fluye a lo largo del tiempo. Además, hasta hace relativamente poco era imposible mantener una copia física de la misma.

Pero lo más fascinante es su carácter abstracto, que hizo que algunos la consideraran la más pura de las artes: una disciplina que sobrecoge sin comunicar algo concreto es, cuanto menos, digno de admiración. Se puede discutir que las corrientes más modernas de pintura o escultura también, pero carecen de la volatilidad de la música.

Se suele optar también por superponer una voz que recita una letra, fusionando de esta forma dos artes (música y poesía). Sin duda, esto hace más fácil la escucha pero nos distrae de la completa apreciación del sonido. Quizá sea por esta dificultad de comprender -mediante un sentido como el oído que no es el que utilizamos principalmente- es lo que hace que la música puramente instrumental tenga tan poco calado.

Lo que más me llama la atención de la música abstracta es la capacidad que tiene para contactar con lo más profundo de la mente, influir en el estado de ánimo y manipular las emociones. Todo ello sin una sola palabra. Quizá esto quede sintetizado en la frase de Hanslick:
La pura forma, contrapuesta al sentimiento como supuesto contenido, es precisamente el contenido de la música, es la música misma.

La intención toda esta incoherencia era animar a quien lo lea a apreciar la música per se, no como un mero acompañamiento a una letra cantada. Y para muestra, un botón:

12 de abril de 2009

No conservativo

La amabilidad es un campo no conservativo. Es decir, para que un gesto amable retorne al origen de emisión, alguien debe aportar energía. Y, como en cualquier escenario real, esto no pasa con las personas, casi ni con los llamados "amigos". La ley del embudo refleja muy bien la situación real. Claro que cuando hay colisión de embudos, gana siempre la parte más ancha.

Cosas veredes, Sancho, que non crederes.

13 de marzo de 2009

Freedom isn't Free

Con frecuencia acudimos a nuestra libertad de expresión, uno de los más altos derechos del ser humano. Su grandeza radica en permitirnos expresarnos sin ataduras, sin tener que preocuparnos por represalias.

Sin embargo, nos empeñamos en asestarle un mazazo detrás de otro cuando alguien la ejerce para criticarnos. No nos damos cuenta de que del mismo modo que uno tiene derecho para decir lo que quiera, otro cualquiera tiene derecho a pisotearlo como le de la gana, si es capaz de defender su postura. No somos capaces de ver que las ideas están para patearlas, machacarlas, masticarlas, desgarrarlas y revolcarlas en el barro; esto hace que del batiburrillo generado salgan nuevas y flamantes ideas que son lo que va a enriquecer a ambos contendientes. Nos tomamos una crítica a nuestras ideas como un ataque a nuestras personas. Encajar dichas críticas es más difícil cuanto más dogmáticamente las tengamos arraigadas. Si no somos capaces de cuestionar nuestras propias ideas continuamente, ¿qué las diferencia de los dogmas de fe de cualquier religión? No tendríamos ideas sino ideología, una doctrina creada por nosotros que satisface nuestra comodidad mental y que seguimos ciegamente por ello. Éste es el esfuerzo que tenemos que soportar para disfrutar verdaderamente de nuestra libertad.

Porque nadie dijo que fuera a ser gratis.

8 de febrero de 2009

Fuego

El fuego siempre ha representado la energía pura, movimiento, transformación, incluso violencia o pasión. El fuego puede simbolizar arrojo, determinación o valor. Valor que muchas veces nos falta en los momentos decisivos, donde actuar o retirarse puede marcar la diferencia. Quizá el miedo al fracaso nos atenace, quizá nos veamos incapaces de superar una situación que escapa a nuestras posibilidades; pero es un miedo que debemos superar. ¿Cuántas cosas habremos perdido por optar por la opción fácil, la que no tiene peligro? A veces merece la pena arriesgarse a perder algo -lo que sea- si la otra opción merece la pena.

Y aquí estoy de vuelta, tirándome unos cuantos triples para contentar a mi estimado amigo Javi.

12 de enero de 2009

Malgastar la saliva

Hablando se entiende la gente, dicen. No estoy del todo seguro de que esto se cumpla para todo ser humano de este planeta. No paro de encontrarme con cachos de carne personas que por edad fisiológica deberían tener cierto grado de madurez pero que por avatares del destino han decidido que por rápido que ésta les persiga, ellos van a correr más aún.

¿Alguna vez habéis oído la frase "tú tienes tus y ideas y yo tengo las mías"? Me he declarado en guerra contra todo aquel que la vomite. Quiero decir, ¿de qué sirve hablar con alguien tan cabezota que sea incapaz de admitir que sus ideas pueden tener un mínimo fallo? ¿No se suponía que un diálogo sirve para poner las ideas en común y sacar una conclusión a partir de ellas? ¿Cuál es el progreso si se sigue la lógica del cabezahueca?

Todo proviene de no tener la costumbre de un mínimo pensamiento crítico, o tener la costumbre de que siempre se le dé la razón (puede que como a los tontos), o ambas. Al tener poco mueble en la azotea, se tira a por la solución fácil: ignorar el problema.

De esta memez es de donde salen las veletas que cambian de forma de pensar sin pestañear, los egocéntricos, los soberbios, y demás despojos sociales (no necesariamente de sexo masculino).

Por eso he decidido que hablar con ellos es malgastar la saliva.

30 de diciembre de 2008

Punto débil

A la hora de tratar con una persona, la confianza es un arma de doble filo: puede conducir a llevarte muy bien con esa persona, o puede llevar a una dolorosa traición; aunque realmente no son situaciones incompatibles. El problema está en cuando depositamos nuestra confianza en alguien inconscientemente, sin razones para ello. Suele ser gente que no se la merece, y el momento en que la otra parte te traiciona -probablemente porque voluntaria o involuntariamente no confió en tí de la misma manera- es tanto más doloroso cuanto más ciegamente hubiéramos confiado en ella.

Quizá sería adecuado suprimir todas las confianzas. Pero al fin y al cabo eso es lo que nos hace humanos, ¿no? Aprender de los errores. Y aplastarlos con férrea voluntad.

16 de diciembre de 2008

Hay que luchar

Son tiempos difíciles. Los ingenieros informáticos (concepto radicalmente distinto de informáticos a secas) estamos luchando por el reconocimiento que por derecho nos merecemos. Y la verdad, no tengo palabras para describir el pasotismo de los propios estudiantes que no se dan cuenta del grave problema que afronta su futuro. Me gustaría que leyérais un artículo que voy a fusilar a Vicente Cerverón, profesor de la Escuela de Ingeniería ETSE de la Universitat de València:


¿Saben aquell que diu que no quería estudiar en una rama de la ingeniería, sino que quería estudiar en pupitre, como los blancos? Es un chiste de tiempos pasados... ¿O no? Déjenme explicarles un problema del que quizás hayan oído hablar sin terminar de entenderlo.

La ingeniería es un conjunto de conocimientos científicos y tecnológicos junto a unas metodologías de aplicación para resolver un problema o cubrir una necesidad. En la Universitat de València, donde yo trabajo, se enseñan las aplicaciones de la ciencia y la tecnología desde antes que yo naciera, y se imparten titulaciones de ingeniería química, ingeniería electrónica, ingeniería informática e ingenierías técnicas de telecomunicación desde hace 15 años.

Tradicionalmente, en España las diferentes titulaciones de ingeniería tienen atribuciones profesionales, lo que implica que determinados proyectos, instalaciones o actividades deben ser realizadas o supervisadas por personas con una titulación específica. Por ello, la formación de los estudiantes de una especialidad debe tener un tronco común, que en la actual reforma de los planes de estudio se ha recogido en unas fichas que establecen el núcleo de cada ingeniería.

¿Y a qué viene el chiste inicial? El problema es que la última regulación importante de atribuciones para las ingenierías data de 1971. Las ingenierías más recientes, surgidas desde entonces, no han sido reguladas con atribuciones profesionales. Particularmente, la ingeniería informática, clave para el funcionamiento de las empresas, organizaciones y administraciones públicas en el siglo XXI, puede ser ejercida por personas de cualquier especialidad, incluso sin titulación universitaria, ya que no se exige la titulación de ingeniería informática para responsabilizarse del desarrollo, instalación y mantenimiento de un sistema informático.

¿Es posible? Aunque afortunadamente las Administraciones Públicas suelen pedir esta titulación para cubrir los puestos de trabajo responsables de sus sistemas y tecnologías de la información, y las empresas valoran dicha titulación, en demasiadas ocasiones la relativa novedad de la profesión y la confusión de la informática personal y popular (informática para todos, o llamar informático a todo el que trabaja con ordenadores) con la ingeniería informática tiene consecuencias impensables en otros campos. ¿Llama usted ingeniero de automoción al que sabe conducir un coche? ¿Encargaría usted a un mecánico, por excelente que fuera, el diseño e instalación de una planta de fabricación de vehículos? ¿Encargaría usted a un ingeniero de telecomunicación, que ha estudiado bastante electricidad, planificar y supervisar la instalación eléctrica de un hospital? Espero (por su bien) que no. Pues no confíe usted un sistema informático a alguien sin la titulación específica.

Lamentablemente, el Gobierno ha instado la elaboración de las fichas de las ingenierías, pero sólo de las que tienen atribuciones, y ha decidido no regular las ingenierías más recientes, con argumentos puede que aceptables, pero que de aplicarse coherentemente deberían conllevar la desregulación del resto de las ingenierías y la supresión de las atribuciones establecidas.

La falta de una ficha para la Ingeniería Informática (que parece van a subsanar ante la presión ejercida por estudiantes, profesores y profesionales) no quiere decir que la titulación vaya a desaparecer (los estudios pasados y futuros siguen siendo completamente oficiales y válidos), pero junto a la inexistencia de regulación de la profesión prolonga su discriminación respecto a otras ingenierías e impide el adecuado reconocimiento social de esta profesión, lo cual además dificulta seriamente el desarrollo de la sociedad de la información en España.

Así que si lee, oye o ve a los titulados e ingenieros informáticos protestando, recuerde que lo que quieren es ficha y atribuciones, como los blancos, y créame que eso sería bueno para ellos y para el conjunto de la sociedad.


Y todo esto por politiquerías estúpidas y la consabida edad de piedra tecnológica en la que viven los políticos.

7 de diciembre de 2008

Iconoclasia

Todos los materiales tienen unas tolerancias. Según para qué características serán mayores o menores, siempre dependientes del medio y las circunstancias en que se encuentren.
Esto también se aplica a la mente humana. La amabilidad tiene sus límites, y cuando se sobrepasan aparecen síntomas de inestabilidad a todos los niveles; es deber de cada uno tomar medidas contra la fuente de la inestabilidad. Después de todo, callar y agachar la cabeza no va a servir para siempre; de hecho, invita a que continúen con mayor intensidad.
Llega un día en que descubres dónde lleva el camino de la pasividad y el aguante. Se hace necesaria una predisposición al ataque. Al fin y al cabo, quien pervirtió el término "bueno" no era sino un cobarde con ansias de superioridad moral.

El camino de la superación no pasa por la oveja, sino por el león. Hay que coger a la vida por el cuello y estamparla contra la pared más cercana. No puede aparecer una nueva forma de pensar sin destruir la anterior.

21 de noviembre de 2008

Me gusta

Me gusta la droga, porque me ayuda a evadirme. Soy un tío valiente que le gusta la violencia para demostrar mi valía y ganarme el respeto, pero soy incapaz de afrontar mis propios problemas. No tengo sitio para el pensamiento crítico, soy más duro de mollera que una pared de granito, pero nada me importa mientras tenga mi droga, que me lleva a mi universo de placer y despreocupación. No me preocupo por el futuro porque eso me agobia, y si me agobio no me divierto, y si no me divierto me deprimo, y si me deprimo es por lo miserable que es mi vida, y mi vida es miserable porque no me he preocupado por mi futuro, y no me he preocupado por mi futuro porque eso me agobia, y...

Sin embargo, cuanto menos pienso, menos me doy cuenta de todas esas cosas. Por eso me gusta la droga, porque me ayuda a evadirme. ¿Lo había dicho ya? Además es mentira que sea mala para el cerebro o para el organismo, son mentiras que dicen los políticos para evitar que nos divirtamos. Y es que me gusta vivir en una mentira disfrutar de la vida con mis drogas.

Por cierto, ¿sabéis quién soy? Podría ser tanta gente hoy en día...

10 de noviembre de 2008

Fuentes complementarias

He visto un artículo de opinión que puede servir para ilustrar tangencialmente la entrada anterior. No lo suscribo completamente, pero hay cosas bastante interesantes:
Hace siglo y medio, la adolescencia no existía. De la niñez se pasaba directamente a la edad adulta. Hoy, la adolescencia, ese tiempo que transcurre entre la pubertad y la aceptación de que en algún momento deberán asumirse responsabilidades y pensar en el futuro, es más larga que nunca. Tanto que en muchos casos se extiende desde los diez o los once años hasta bien pasados los veinte y no son pocos los adultos que se comportan como si aún estuvieran viviendo esa etapa.

El artículo completo podéis leerlo aquí.

28 de octubre de 2008

Lo llaman fiesta

"TVE debe emitir las corridas de toros porque son la fiesta nacional por excelencia de nuestro país"

En vez de eso podrían retransmitir el otro tipo de corridas, que ésas sí que son fiesta y mucho más divertida.

5 de octubre de 2008

Quien arriesga, gana

Que en la vida se recoge lo que se siembra es un hecho ampliamente documentado por su significado acusador; pero también quiere decir que si quieres recoger algo, te toca sembrarlo. Algo que, aunque sea una obviedad, no se suele ver. Quizá porque existe la frase "quien algo quiere, algo le cuesta" que recoge la idea no sale a la luz, es el inconveniente de pensar con frases hechas como hace tanto primate iluminado por ahí.

La conclusión es que si quieres o buscas algo, tienes que tener el valor de arriesgarse a conseguirlo, poner algo en juego porque nada sale gratis, y si no eres capaz de ello simplemente no mereces lograrlo.

3 de septiembre de 2008

Ingeniería Social

Creo estar seguro de que existe un límite máximo para las personas que pueden estar dentro de un mismo grupo de "amigos" para que internamente se fragmente en grupos de afinidad. Esto depende no sólo del número de personas, sino de la personalidad, madurez, edad y diversidad de intereses.
Con frecuencia se producirá un enfrentamiento, la mayor parte de las veces sin estar declarado, hasta que uno de los sub-grupos en disputa acaba presionando a los demás para tomar posiciones de menor actividad o, en última instancia, abandonar el grupo general. Claro que, de contar con el beneplácito del líder de la manada la victoria parece decantarse hacia un lado claro; sin embargo, esto no es siempre así (por suerte).

Porque no hay razón de aguantar a niñatas inmaduras de tres o menos años que yo, y menos que me las metan con calzador.

Y esto es una declaración de intenciones en toda regla, cerebral y meditada. Reminiscencias de una guerra pasada que amenaza con repetirse. Si no sabéis de que hablo, preguntadme. Los habituales probablemente os lo podáis imaginar.

6 de agosto de 2008

Acceso de cólera

A veces, viendo los comportamientos de ciertos humanos de mi edad (en un intervalo ±5 años, pongamos) me da la sensación de que la sociedad me es algo completamente ajeno. Pero no en el sentido "nadie me entiende, todos me odian, me voy a suicidar, ah no, que no me atrevo", sino que realmente hay cosas que no entiendo. Esos pseudopoemas que le escribe alguien a su rollo (o novio, o novia, realmente me la suda) por esos excrementos llamados fotologs o tuenti me parecen lo más esperpéntico y repulsivo que he visto en mucho tiempo. Por más que veo engendros ¿literarios? de ese estilo, en ningún momento me han dejado de parecer mierda. Pero claro, la mierda publicada parece ser de mayor aceptación. Yo no sé qué le ve la gente a poner cuatro memeces "bonitas": que si el sol, que si las estrellas, que si tu mierda huele hoy mejor que ayer y peor que mañana... Casi diría que es combustible para mantener lo que quiera que tengan en sus cabezas.

Que quede claro: poner una palabra a continuación de otra no necesariamente quiere decir que digas algo, ni mucho menos que tenga un mínimo de calidad.

Si es que hay días que deseo que haya otra Guerra Mundial para que se le pase la tontería a toda esta gente.

No me preocupa que puedan leer esto; al fin y al cabo, en blogs como éste no hay dibujos. Ni lenguaje SMS.



Al final tenía que haber llamado al blog "Lo que realmente me saca de mis casillas".

9 de julio de 2008

Cuestión de prioridades

¿Qué es lo que motiva hoy en día a los jóvenes a movilizarnos?

¿Será la recientemente explotada burbuja inmobiliaria y los inaccesibles precios de la vivienda? ¿Que en el Rock in Rio no haya ni rock ni río? ¿El hecho de que los especuladores pretendan conseguir ayuda del gobierno -compartir los problemas- mientras que cuando todo iba bien ni se les ocurrió "compartir los beneficios"? ¿La petición de los empresarios de facilitar el despido y bajar los salarios "para ayudar a superar la crisis"? ¿Los torpedos de la Unión Europea contra la neutralidad de internet y los derechos a copia privada de los que no se habla en los medios?

En efecto, ¡ninguna de las anteriores!
La respuesta es: ¡que nos prohíban el botellón!

Demostración:


Beati hispani quibus vivere bibere est.

15 de junio de 2008

Sed de sangre

Me parece cojonudo que la gente se quiera divertir, pasárselo bien e irse de fiesta (toma ya, tres sinónimos de alcohol en la lengua castellana), pero otra cosa es dar la puta brasa cuando la gente tiene que estudiar y montar las mierdas de orquestas de las verbenas de los pueblos hasta las cuatro de la mañana, de tal manera que los graves retumban en kilómetros a la redonda y tienes que dormir con tapones.

10 de junio de 2008

Regreso al pasado

El siglo XIX destacó por la revolución industrial, que llevó a los trabajadores a trabajar en jornadas de hasta 12 ó 14 horas diarias sin derechos que garantizaran su bienestar, las luchas obreras, revoluciones, concienciación de la ciudadanía.

El siglo XXI destaca por la parálisis mental de los ciudadanos que ven cómo desde los miedos de comunicación se le inculca que el estado del mundo tal y como está es algo inamovible, a lo que debemos acostumbrarnos; destaca por ser el momento de la historia en que el conocimiento es más accesible que nunca, y menos se aprecia; por usar el socialismo como maquillaje para políticas de centro (siendo generosos) untadas con una capa de buen rollito.

Hoy son las jornadas de 65 horas. Supongo que mañana será el fin del derecho a huelga, o del paro remunerado, o de la seguridad social. O de las vacaciones. Pero no os preocupéis, que la Eurocopa ya ha empezado.

9 de junio de 2008

Informática a nivel familia

Una de las cosas que más me encienden de haberme metido a estudiar informática, y anteriormente demostrar mi interés por los ordenadores es que tu familia y sus amigos te cuelgan la etiqueta de "arregla-ordenadores".

- Anda, $MADRE, ¡cómo ha crecido tu hijo!
- Sí, ya está en la universidad y todo.
- ¿Ah sí? ¿Y qué estudia?
- Pues se metió a informática, como siempre le han gustado los cacharritos y tal...
- ¿De verdad? Uy, pues a ver si se puede pasar un día por mi casa, porque últimamente me va fatal el ordenador, debe tener un virus o algo...

Ya puedes decir que en la universidad lo que se enseña son conceptos de informática, que tienes ciertos conocimientos sobre sistemas operativos, nociones sobre algorítmica y análisis de sistemas, comprensión de procesadores a bajo nivel, que a manejar un ordenador cualquiera puede aprender con paciencia y ganas... que lo que les interesa es que vayas a su casa y les arregles el estropicio que su ignorancia en desarrollo exponencial ha generado. Todo ello regado con la implícita orden de tu $MADRE, que a costa de quedar bien con su amiga te manda a tí como subordinado. Vamos, que además de puta pones la cama.
Yo creo que en la universidad deberían ofertar como optativas asignaturas tales como "borrar virus en windows a terceros", "pringar por tener amigos", "ampliación de pringar por tener amigos", "escaquearse de peticiones de reparación", "consejos básicos para profanos" o "concienciación para la informática familiar".

Sigue Leyendo...La mejor parte es que tu familia más cercana lo ve como un deber: vives en su casa, con lo cual debes servirles como técnico ya que ellos te proporcionan de todo lo que necesitas. Eso implica no intentar esforzarse en solucionar los problemas uno mismo (ver entrega anterior), puesto que en este caso hacen patente su poder sobre tí.

Ejemplo: $PADRE requiere de mis servicios:

- Mig, ven aquí.
- Dame un minuto a que termine un trabajillo.
- Ven, que lo necesito ahora.
- Que esperes, que ya acabo.
- ¡¿Quieres venir?!

Entiendo que su problema sea catastrófico para el progreso de la humanidad, pero no es el único con cosas que hacer.

- A ver, qué tripa se te ha roto.
- Que me han pasado un programa y viene en un zip y en una carpeta a la vez.
- Será que viene comprimido y descomprimido.
- Pues será.
- Vale, ¿y cuál es el gran problema?
- Pues que si puedo borrar el zip sin que deje de funcionar lo otro.
- Eh... claro, son dos cosas distintas.
- ¿Estás seguro?
- ¿Pero me has llamado sólo para esto?
- Sí, ¿por qué?
- A ver, qué tendrá que ver la carpeta de descomprimidos con el archivo original...
- Tú sabrás, que yo no sé de esto.
- Pues joder, piensa un poco, son dos cosas separadas, el original y los descomprimidos, lo que hace el compresor es crear ficheros nuevos según los datos del archivo comprimido...
- ¿Pero por qué tienes que estar siempre de mala hostia? ¿Tanto te cuesta decir que sí y ya está?

La misma historia de siempre. Suele pasar que cuando sistemáticamente molestas a alguien para que te ayude a hacer la O con un canuto, pues acabe mosqueándose.

- Porque ya estoy cansado de tener que explicar las mismas cosas veinte veces, así que intento que aprendas a solucionar los problemas y antes de llamarme pienses un poco.
- ¡¡PERO QUE YO NO QUIERO APRENDER, QUE LO QUE QUIERO ES QUE ME LO ARREGLES!!

Con un par.

Además, lo gracioso del tema es que cuando algo se jode, es por culpa tuya, puesto que tú eres el que "sabes informática" y por extensión sabes fastidiar las cosas. Por supuesto, hacer que algo se estropee es alegría y regocijo, puesto que los "informáticos" no disfrutamos más que arreglando ordenadores ajenos.

Hace mucho tiempo, yo tenía un Pentium a 166 Mhz. Procedo a instalarle la nueva versión de DirectX para un nuevo juego - con Windows 95 no venía de serie. Reinicio y pof:
I/O Error. (A)bort, (R)etry or (I)gnore?
A tomar por culo el ordenador por algo que no tenía ni idea de por qué había salido. Yo, con alrededor de 12 años, flipando en colores. Solución de mi padre:
- Lo has roto tú, que estás todo el día hurgando y fijo que te ha entrado algún virus.
Claro, un virus sin haber metido nada extraño y sin internet. Los matemáticos tendrían que inventar una demostración Reductio ad virus, para situaciones como éstas viene como anillo al dedo.

Hace no mucho tiempo, $PADRE tenía - y sigue teniendo - una carraca de ordenador, consecuencia de su antigüedad y falta de cuidado. Un día deja de funcionarle la red. ¿Adivináis de quién es la culpa? Exacto, mía. Mis oscuros poderes han desactivado su tarjeta de red sin haber tocado su ordenador. El spyware/adware no tiene nada que ver.

Los tiempos cambian, los lusers no.

Lista de entregas: