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14 de junio de 2008

Despertad

"¿Lees todo lo que te dicen que leas? ¿Piensas todo lo que te dicen que pienses? ¿Compras todo lo que te dicen que necesitas? Sal de tu casa, busca a alguien del sexo opuesto. Basta ya de tantas compras y masturbaciones. Deja tu trabajo. Empieza a luchar. Demuestra que estás vivo. Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadística."


- El Club de la Lucha

12 de enero de 2008

Quedarse en casa "trabajando" un fin de semana sin salir porque no te dio la gana de trabajar en Navidades o cómo contar tu vida en el título

Como lo que tendría que hacer es trabajar, voy a escribir algo aquí (eso es, nada que ver).

Por si alguno de los que pasa por aquí sois de la extraña especie de humanos que aún lee libros sin que le obliguen, aquí va una lista (cómo nos gustan - a mí y a mi personalidad desdoblada- las listas...) de libros que he conseguido estas navidades:
  • Criptonomicon, de Neal Stephenson. Según ponía en la portada, "el libro de culto de los hackers"; pero es que hay mucho publicista flipado por el mundo. Me llamó la atención cuando vi que el argumento giraba fuertemente alrededor de la informática, junto con una historia en la II Guerra Mundial, interviniendo algunos personajes históricos como Alan Turing. Son tres historias entrelazadas: una centrada en el descifrado del código alemán desde el punto de vista de un criptólogo americano, otra centrada en la historia de un Marine americano destinado en el frente Europeo, y otra en la actualidad, sobre un grupo de informáticos que pretenden construir un refugio de datos en un pequeño país (ficticio) del Pacífico Sur. También aprovecha para hablar de la guerra de la información entre Inglaterra y Alemania, hablando de Bletchley Park y las Bombes para descifrar Enigma. Informática y la II GM, combinación explosiva que no puedo dejar pasar.
  • En las montañas de la locura, de H. P. Lovecraft. Llevaba tiempo detrás de éste: es un clásico de terror cósmico, una de las obras más conocidas del autor de los Mitos de Cthulhu (entre otros). Su argumento gira alrededor de una expedición de científicos que viaja a la Antártida a hacer prospecciones geológicas. A cualquier adepto de Cthulhu le gustará.
  • Hyperion (aunque debería llamarse Hiperión, cosas de los traductores que se empeñan en mantener nombres de mitología en inglés), de Dan Simmons. Relato de ciencia ficción estructurado de la misma manera que los Cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer (obra literaria del siglo XIV), en el que 7 peregrinos que van hacia el mundo de Hiperión a un encuentro con el Alcaudón, una misteriosa y sangrienta entidad, a la vez que la Hegemonía (el gobierno de la humanidad) es atacado por los éxters (humanos que optaron por exiliarse en el espacio tras la destrucción de la Tierra). Llegué a el porque la ciencia ficción me puede y había leído buenas críticas de él. De paso como eran baratitos me cogí la continuación, La caída de Hyperion.
También busqué El juego de Ender y Dune, pero entre que ya tenía material suficiente para un tiempo y que no me apetecía gastar más dinero, los dejé para la próxima ocasión.

Y si alguien tiene alguna sugerencia, que comente.

3 de octubre de 2007

Fulas por doquier

Me resulta muy gracioso el que ahora haya coches que se anuncian como "ecológicos". Pero vamos a ver, ¿qué tiene de ecológico un aparato que emite todo tipo de gases contaminantes porque utiliza combustibles derivados del petróleo para alimentar sus ineficientes motores? La desfachatez de las compañías no tiene límite, da igual con lo que se mienta si al final se consigue vender. Lo pagaremos en el futuro, cuando el ambiente se vaya a tomar por saco.

Lo que pretenden es que nos creamos cada palabra que dicen; nuestra misión es pensar antes de aceptarlas, eso les debilita.

En Noruega ya se ha prohibido que se anuncien los coches como "ecológicos", "limpios" o "verdes", porque obviamente no son ninguna de las tres cosas.

1 de agosto de 2007

Trabajar no mola nada

Y menos aún si te toca estar levantando pesos todo el rato y perfumándote con azufre líquido, manda cojones. Al final te acaba entrando un poco de complejo de Sísifo, ya sabéis, el hombre aquél que estaba condenado a un trabajo infinito subiendo una roca a lo alto de una montaña que siempre se le caía cuesta abajo.

Sin embargo, he podido dilapidar el dinero en un caro a la par que entretenido artefacto, así que si encuentro un rato pondré aquí mis impresiones.

9 de julio de 2007

Pereza

Para aprovechar que estamos de vacaciones, ¿qué mejor que trabajar? Ésa es la feliz idea del verano, meterse en trabajos ponzoñosos para sacar poco dinero mientras te matas a hacer el capullo. Maldito sea mi consumismo estúpido.

Y si a eso le sumanos el pastoso calor de estos días, y que mis queridos monos que teclean compañeros llevan tanto tiempo sin escribir que los he declarado MIA, pues pasa lo obvio, que la frecuencia de actualización cada vez es menor. Para culminar, ya me ha pasado bastantes veces el olvidárseme el tema sobre el que voy a escribir cuando quiero escribir (y cuando no quiero/puedo es cuando me viene a la cabeza). A ver qué efecto tiene este veranito sobre el blog. Por si acaso dejaré alguna entrada en la recámara, si me acuerdo.

6 de mayo de 2007

Tirando la casa por la ventana

Pues ya que era mi cumpleaños, aproveché para mejorar el equipamiento del bajo, con dos interesantes adquisiciones: un juego de cuerdas nuevas, y un amplificador nuevo, uno tal como este:

Que hay que ver cómo se nota el cambio, pasar de una cajita de 25 w a este pepino de 100, que tiene hasta opciones tuning y demás.

Lo irónico del asunto es que como hay que dejarlo en el local, pues sólo puedo tocarlo un día a la semana, pero bueno, no se puede tener todo.