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12 de abril de 2009

No conservativo

La amabilidad es un campo no conservativo. Es decir, para que un gesto amable retorne al origen de emisión, alguien debe aportar energía. Y, como en cualquier escenario real, esto no pasa con las personas, casi ni con los llamados "amigos". La ley del embudo refleja muy bien la situación real. Claro que cuando hay colisión de embudos, gana siempre la parte más ancha.

Cosas veredes, Sancho, que non crederes.

28 de febrero de 2009

Psicología de andar por casa

Ley de la Volatilidad de la Memoria

El tiempo transcurrido desde que se explica un procedimiento de trabajo con un computador está en relación exponencial con la habilidad de manejo de computadoras del sujeto e inversa con la complejidad de dicho procedimiento.

Es decir, dado un sujeto con altos conocimientos de informática, tardará un tiempo más o menos largo en olvidar un procedimiento complicado; dado un sujeto con bajos conocimientos de informática le costará retener un simple proceso; y que dios nos coja confesados cuando toque explicar un proceso complejo a un analfabeto tecnológico: ¿os suena el mito de Sísifo?

9 de febrero de 2009

Blanco y en botella

- Oye, Mig, que ya he instalado esto, ¿ahora que hago?
- ¿Te has leído lo que te pone?
- Sí, pero me pone unos botones y no sé qué dar.
- ¿Has leído los botones?
- Sí, pone "Ejecutar", "Cerrar", "Abrir archivo de ayuda" y no sé qué más, pero no sé a qué darle.
- A ver, si tú te metes en el coche y ves unos botones que pone "Arrancar coche", "Encender radio" y "Encender luces", ¿llamas al del taller para ver qué haces o aprietas el que representa la acción que quieres realizar?
- ¡Joder, pero no es lo mismo!
- Ya, claro.
[...]
- Pero, a ver, ¿qué quiere decir "Ejecutar"?
- ¿Y qué quiere decir "abrir", "leer", "escribir"? Por favor...
- ¡Pero eso no tiene nada que ver!
- Claro, es que ejecutar probablemente quiera decir que va a salir un hacha del lector de CD-ROM y te va a decapitar, por eso tienes tanto miedo a darle a ver qué pasa.


Que yo sepa, la palabra "ejecutar" existe desde antes de que se inventaran las computadoras. Y castellano sabemos todos, creo. Parece que la gente se sienta delante de un ordenador y su mente involuciona al estado de un bebé de teta al que se lo tienen que dar todo con cucharilla.

Dios, dame paciencia, porque como me des fuerza lo hago todo pedazos.

12 de enero de 2009

Malgastar la saliva

Hablando se entiende la gente, dicen. No estoy del todo seguro de que esto se cumpla para todo ser humano de este planeta. No paro de encontrarme con cachos de carne personas que por edad fisiológica deberían tener cierto grado de madurez pero que por avatares del destino han decidido que por rápido que ésta les persiga, ellos van a correr más aún.

¿Alguna vez habéis oído la frase "tú tienes tus y ideas y yo tengo las mías"? Me he declarado en guerra contra todo aquel que la vomite. Quiero decir, ¿de qué sirve hablar con alguien tan cabezota que sea incapaz de admitir que sus ideas pueden tener un mínimo fallo? ¿No se suponía que un diálogo sirve para poner las ideas en común y sacar una conclusión a partir de ellas? ¿Cuál es el progreso si se sigue la lógica del cabezahueca?

Todo proviene de no tener la costumbre de un mínimo pensamiento crítico, o tener la costumbre de que siempre se le dé la razón (puede que como a los tontos), o ambas. Al tener poco mueble en la azotea, se tira a por la solución fácil: ignorar el problema.

De esta memez es de donde salen las veletas que cambian de forma de pensar sin pestañear, los egocéntricos, los soberbios, y demás despojos sociales (no necesariamente de sexo masculino).

Por eso he decidido que hablar con ellos es malgastar la saliva.

21 de noviembre de 2008

Me gusta

Me gusta la droga, porque me ayuda a evadirme. Soy un tío valiente que le gusta la violencia para demostrar mi valía y ganarme el respeto, pero soy incapaz de afrontar mis propios problemas. No tengo sitio para el pensamiento crítico, soy más duro de mollera que una pared de granito, pero nada me importa mientras tenga mi droga, que me lleva a mi universo de placer y despreocupación. No me preocupo por el futuro porque eso me agobia, y si me agobio no me divierto, y si no me divierto me deprimo, y si me deprimo es por lo miserable que es mi vida, y mi vida es miserable porque no me he preocupado por mi futuro, y no me he preocupado por mi futuro porque eso me agobia, y...

Sin embargo, cuanto menos pienso, menos me doy cuenta de todas esas cosas. Por eso me gusta la droga, porque me ayuda a evadirme. ¿Lo había dicho ya? Además es mentira que sea mala para el cerebro o para el organismo, son mentiras que dicen los políticos para evitar que nos divirtamos. Y es que me gusta vivir en una mentira disfrutar de la vida con mis drogas.

Por cierto, ¿sabéis quién soy? Podría ser tanta gente hoy en día...

10 de noviembre de 2008

Fuentes complementarias

He visto un artículo de opinión que puede servir para ilustrar tangencialmente la entrada anterior. No lo suscribo completamente, pero hay cosas bastante interesantes:
Hace siglo y medio, la adolescencia no existía. De la niñez se pasaba directamente a la edad adulta. Hoy, la adolescencia, ese tiempo que transcurre entre la pubertad y la aceptación de que en algún momento deberán asumirse responsabilidades y pensar en el futuro, es más larga que nunca. Tanto que en muchos casos se extiende desde los diez o los once años hasta bien pasados los veinte y no son pocos los adultos que se comportan como si aún estuvieran viviendo esa etapa.

El artículo completo podéis leerlo aquí.

8 de noviembre de 2008

Las rocambolescas aventuras de Billy MedioCerebro

El joven Billy MedioCerebro era un chaval corriente, uno de tantos otros niños mimados de familia acomodada. Siempre tuvo detrás a sus padres para solucionarle hasta el más mínimo problema, creando así una falsa ilusión de poder en su inmadura e influenciable mente. Esto fue un factor decisivo en su desarrollo; al no tener que pensar su cerebro se fue progresivamente atrofiando hasta tal punto que parecía el de un primate. De ahí lo de MedioCerebro.

Más...
Pero Billy no era una mala persona; realmente no conocía lo que era el bien o el mal, sólo cosas que le gustaban y cosas que le molestaban. El pobre chico no entendía cuando la gente se enfadaba con él por cosas que a él le parecían totalmente lógicas. Al fin y al cabo, ¿no debe uno preocuparse por sí mismo y luego ver qué puede hacer por los demás?

Billy siempre tuvo muchos amigos. Bueno, amigos, lo que se dice amigos, no eran. Quizá fueran lo que vosotros llamaríais 'colegas'. Aquellos colegas eran unas personas excelentes, siempre dispuestos a echarse las risas con él, irse de fiesta, despreocuparse y montarse la juerga padre. Había alguno que era un poco pringao, que no era muy fiestero y le intentaba dar "lecciones morales". ¿Qué se creían, mejores que él por hablar como viejos? Ya podían decir misa, por una oreja le entraba y por la otra le salía. Es lo suyo, ¿no? Tú tienes tu opinión, los demás la suya y punto. Si él había llegado hasta ahí con su manera de pensar, lo lógico era que fuera la correcta. Que cambiaran ellos y le dejaran de dar la brasa.

De todas maneras, Billy fue siempre una persona voluble, fácilmente manipulable. Hablaba siempre de sí mismo como si siguiera unos ideales universales e inmutables, pero lo cierto es que iba donde iba la gente, casi buscando la aceptación de sus colegas por necesidad estructural. Pasó prácticamente por todas las tribus urbanas habidas y por haber, aunque fueran incompatibles entre sí. Lo que importaba era que si se metía en ellas, la gente se haría más colega de él y por tanto disfrutaría más de su vida.
Eso fue lo que le arrastró al mundo de la droga.
Las drogas eran -y son- un vehículo para la evasión. Y como a Billy le habían educado en que los problemas había que evadirlos -básicamente, porque siempre vendría alguien a solucionárselos- pues las aceptó con los brazos abiertos. Desde muy pequeño se adentró en los etílicos mundos del botellón (¿y quién no, en su época?), con la típica adicción de fin de semana. Ya sabéis, la de que "no hace falta divertirse para beber". Luego vinieron los porros, y con ellos empezó a caer más y más bajo. Todo su entretenimiento giraba alrededor de fumar, no podía negarse a dar "unos tiritos" y siempre tenía una bolsita de marihuana o una piedra de hachís a mano para liarse un porro cuando le entraran ganas. Poco a poco fue perdiendo el contacto con sus colegas habituales para ir relacionándose con aquellos que de verdad le comprendían. Los otros le aburrían con sus charlitas sobre el no fumar y todo eso. Realmente pesados, pensaba.

Os estaréis preguntando: ¿por qué habla de Billy en pasado? ¿Acaso murió?
Realmente no, aunque pudiera parecerlo por su historial. Veréis, hay un dicho que dice -valga la redundancia-: "todos los tontos tienen suerte". Pues bien, Billy era más tonto cada día, así que os imagináis la suerte que pudo ir acumulando. Fue tal que cuando le nombraron presidente de una de las compañías más influyentes a nivel mundial decidió que era hora de tener un nombre serio y se cambió el de Billy MedioCerebro por el de Andy Johnson. Está casado con cuatro mujeres a la vez -gracias a la ley promovida por un colega suyo a su petición-, de las cuales tres son modelos de lencería y la cuarta es estrella del porno, su sueldo supera el P.I.B de varios países africanos juntos y aunque fuma del orden de 15 porros al día y juega con las drogas más duras (raro es el año en el que pasa un día sobrio).
Todos los datos relativos a su pasado han sido borrados de cualquier registro, por lo que oficialmente Billy MedioCerebro jamás existió.

Esto que os he contado no se lo digáis a nadie. Si lo hacéis, lo negaré todo. Sin embargo, podéis confiar en que lo que os he contado es cierto; al fin y al cabo, yo fui uno de los colegas pringaos de Billy, y aquí estoy, durmiendo en un cajero de banco.

Si os ha gustado, dejadme unas monedas o un choripán, que tengo la fea costumbre de comer.

28 de octubre de 2008

Lo llaman fiesta

"TVE debe emitir las corridas de toros porque son la fiesta nacional por excelencia de nuestro país"

En vez de eso podrían retransmitir el otro tipo de corridas, que ésas sí que son fiesta y mucho más divertida.

6 de agosto de 2008

Acceso de cólera

A veces, viendo los comportamientos de ciertos humanos de mi edad (en un intervalo ±5 años, pongamos) me da la sensación de que la sociedad me es algo completamente ajeno. Pero no en el sentido "nadie me entiende, todos me odian, me voy a suicidar, ah no, que no me atrevo", sino que realmente hay cosas que no entiendo. Esos pseudopoemas que le escribe alguien a su rollo (o novio, o novia, realmente me la suda) por esos excrementos llamados fotologs o tuenti me parecen lo más esperpéntico y repulsivo que he visto en mucho tiempo. Por más que veo engendros ¿literarios? de ese estilo, en ningún momento me han dejado de parecer mierda. Pero claro, la mierda publicada parece ser de mayor aceptación. Yo no sé qué le ve la gente a poner cuatro memeces "bonitas": que si el sol, que si las estrellas, que si tu mierda huele hoy mejor que ayer y peor que mañana... Casi diría que es combustible para mantener lo que quiera que tengan en sus cabezas.

Que quede claro: poner una palabra a continuación de otra no necesariamente quiere decir que digas algo, ni mucho menos que tenga un mínimo de calidad.

Si es que hay días que deseo que haya otra Guerra Mundial para que se le pase la tontería a toda esta gente.

No me preocupa que puedan leer esto; al fin y al cabo, en blogs como éste no hay dibujos. Ni lenguaje SMS.



Al final tenía que haber llamado al blog "Lo que realmente me saca de mis casillas".

4 de agosto de 2008

Ateísmo

Mira, realmente nadie sabe de dónde salió toda esta mierda. Pero creo que mejor confiaré en los tíos de bata blanca que no exigen que madrugue cada domingo para disfrazarme y disculparme por ser humano.

25 de julio de 2008

¿Me arreglas el ordenador?

Tal y como le dije a Eduardo en la entrada anterior, finalmente acabé yendo a arreglar el dichoso ordenador.

Resulta que $Mother trabaja en una especie de ONG en la cual utilizan ordenadores para las cuatro bobaditas típicas de oficina (Internet, el "Ofis", el correo y el solitario/buscaminas). Huelga decir que dichos ordenadores tienen fallos críticos y aleatoriamente espaciados en el tiempo, con lo cual requieren de un "informático" -palabra que hoy en día es un comodín- para que los "arregle".

Sigue Leyendo...Hará una semana fui a hacer el pringao a dicho lugar de trabajo. No es que sea pringao por naturaleza -posiblemente me esté convirtiendo-, lo que pasa es que $Mother tienen métodos "persuasivos", y luego puedo usarlo como método de chantaje para otras cosas. El caso es que aquella intevención terminó con dos discos duros diagnosticados como "muertos". Solución: coger el disco de un ordenador muerto de risa que había por allí y conectárselo a uno de los que sufrieron pérdida. El otro quedaría a la espera de una donación altruista. Para que funcionara, el ordenador arreglado necesitaba que alguien le instalara un sistema operativo (el Güindous equis-pé, para entendernos). Eso quedó al cargo de las usuarias de las máquinas, que decían ser capaces de instalarlo.

Viajemos una semana hacia el futuro: 11:30 AM, durmiéndola tranquilamente en otro día más de vacaciones cuando suena el puto teléfono:

- Qué.
- Que si te puedes pasar por aquí para mirarnos un ordenador que no funciona.
- Por enésima vez, que no hay cosa que más me toque los huevos que me levanten por teléfono, a ver si te entra en la cabeza. Y lo del ordenador, como que no me apetece.
- Bueno, bueno, vale, está bien, lo siento.
- Adiós.

Dos días después me veo delante del dichoso ordenador sin saber cómo me han convencido para llegar allí. Síntomas: "Al encender el cacharro pone un mensaje de que no encuentra el disco y que lo cambies". Abro el aparato y veo un desbarajuste de cables interesante, y conexiones hechas a voleo. Excelente. Por supuesto, eso no lo ha tocado nadie, los cables se cruzan por saltos cuánticos. Sin embargo, lo mejor de todo es alguien que pasa por allí:

- No, lo que tienes que hacer es coger el disco, meterlo en otro ordenador y hacer una partición para que te lo reconozca en éste, que se la han borrado cuando hicieron format-ce-dos-puntos.
- Ah, vale, me ha quedado todo mucho más claro.

Tardo varios minutos en recuperarme de la memez que acabo de oír y sigo con lo mío. Acabo y dejo la difícil tarea de instalar el Güindous equis-pé. Pero lo mejor viene al llegar a casa:

- Pues el chico ese que te dijo lo de la partición es hermano de fulanita, que ha estudiado ingeniería informática. Y también dijo algo el hermano de menganita que también ha hecho Sistemas, como tú.

Después de oír esto me vienen dos preguntas a la cabeza.
  • ¿Se puede terminar Ingeniería Informática y no tener ni idea de ordenadores?
  • ¿Por qué hay tantos familiares de trabajadoras en ese sitio que han estudiado informática pero siempre me toca pringar a mí?
Me parece que voy a montar un servicio técnico por teléfono, con 902 y toda la pesca.

9 de julio de 2008

Cuestión de prioridades

¿Qué es lo que motiva hoy en día a los jóvenes a movilizarnos?

¿Será la recientemente explotada burbuja inmobiliaria y los inaccesibles precios de la vivienda? ¿Que en el Rock in Rio no haya ni rock ni río? ¿El hecho de que los especuladores pretendan conseguir ayuda del gobierno -compartir los problemas- mientras que cuando todo iba bien ni se les ocurrió "compartir los beneficios"? ¿La petición de los empresarios de facilitar el despido y bajar los salarios "para ayudar a superar la crisis"? ¿Los torpedos de la Unión Europea contra la neutralidad de internet y los derechos a copia privada de los que no se habla en los medios?

En efecto, ¡ninguna de las anteriores!
La respuesta es: ¡que nos prohíban el botellón!

Demostración:


Beati hispani quibus vivere bibere est.

20 de junio de 2008

Definición de estupidez

- Oye, ¿qué os parece si me tiro en el suelo, me echo alcohol en las pelotas y les pego fuego?
- Ni idea, pero fijo que mola, ¿por qué no lo pruebas?

17 de junio de 2008

Ponderando la ignorancia

Trasteando por ahí llegué por casualidad a una entrada del blog de Ricardo Galli (creador de Menéame y profesor en la Universidad de las Islas Baleares) que enlazaba a su viejo blog, en un comentario sobre la ignorancia; o más exactamente, sobre desequilibrio metacognitivo. Este palabro se refiere a la visión errónea de la gente sobre sus propios conocimientos (meta-cognición). Para que os hagáis a la idea, pone como ejemplos los que dicen "en la universidad no se aprende nada" o "yo no he estudiado y sé más que ningún profesor".

A continuación presenta los cinco órdenes de ignorancia, clasificados del 0 al 4:
  • 0OI: Ausencia de ignorancia, el conocimiento está presente y es demostrable, tal como la capacidad de construir un sistema que satisfaga al cliente.

  • 1OI: Es la ignorancia en su significado común, hay una falta de conocimiento reconocida. Por ejemplo, “sé que hemos pasado la fecha límite, pero no puedo evaluar el tiempo restante hasta que analice qué es lo que falta por hacer”.

  • 2OI: Es la ausencia de conocimiento, pero no reconocido. Como por ejemplo que el desarrollo del sistema continua sin que el grupo se percate que no están haciendo lo que el cliente les ha pedido.

  • 3OI: Es la ausencia de todo mecanismo para reconocer las ignorancia, no hay método para determinar si hay algo que no conocemos.

  • 4OI: Es la meta ignorancia, ignorancia total de la ignorancia.

Esto se puede extender a cualquier aspecto en el que entre en juego una persona, ya sea a la hora de realizar un trabajo o actividades cotidianas. Es fácilmente demostrable que con una persona con 4OI no se puede hablar, mientras que alguien con un 1OI es una persona que no le importa reconocer su ignorancia con tal de sacar algo en claro que le ayude a salir de dicha ignorancia.

Galli también habla de métodos para reducir el OI, que me parecen muy interesantes: valorar el conocimiento en su conjunto y por separado, cuestionar constantemente el nuestro propio, aceptar y buscar críticas a nuestro trabajo y saborear lo que él llama "mesetas", que son las fases en las cuales no estamos aprendiendo nada nuevo sino que se reposa y consolida lo ya aprendido.

Un uso útil de los citados órdenes de ignorancia es clasificar frases:
  • 0OI: "La verdad, hay asignaturas que hacen que realmente comprendas el funcionamiento de las cosas, y lo fascinante que pueden llegar a ser sus principios y desarrollos. Y todo sin haber profundizado mucho en los temas."

  • 1OI: "El caso es que por más que toco la misma canción no acaba de cuadrarme, debería dedicarle más horas a pulirlo."

  • 2OI: "Pues lo de la universidad me parece una chorrada, a mí en el módulo me enseñaron PHP y .NET y C# y Java y ASP y bases de datos y toda la pesca, así que no me hace falta para nada." Bonus track: "Pues C o C++ tampoco son tan importantes."

  • 3OI: "No sé para qué os quedáis tiempo extra a entrenar, si no sabéis nada. Yo es normal que me quede porque ya domino el tema."

  • 4OI: "Tú tienes tus ideas y yo las mías, y no van a cambiar, al menos las mías." En boca de iluminados creyentes de su propia fe.


Ya podíamos tener profesores como éste (sin contar a Benjamín, claro).

13 de junio de 2008

Religulous

Dios mío, ¡quiero ver esta película ya!

11 de junio de 2008

Modernas lecciones de historia

Tras salir de un exámen práctico de Estadística, voy al tablón a mirar los horarios de los demás exámenes y oigo a tres cotorras dando la coña con el examen de historia (en mi escuela se hacen exámenes de selectividad también).

- Joé, tía, espero que no entren los moros.
- ¿Por qué, tía, si son lo más fácil?
- Qué dices, si no hay quien se los empolle, lo más fácil es lo de los cristianos.
- Joder, es que no me entran. Las escuelas coránicas de Turquía...
- Son una mierda, ¿sabes lo que enseñaban ahí? A volarse por los aires.
- Ya te digo tía, vaya mierda, a ver si no entran.
- Pues a mí me siguen pareciendo fáciles.

Tanto gilipollas y tan pocas balas...

9 de junio de 2008

Informática a nivel familia

Una de las cosas que más me encienden de haberme metido a estudiar informática, y anteriormente demostrar mi interés por los ordenadores es que tu familia y sus amigos te cuelgan la etiqueta de "arregla-ordenadores".

- Anda, $MADRE, ¡cómo ha crecido tu hijo!
- Sí, ya está en la universidad y todo.
- ¿Ah sí? ¿Y qué estudia?
- Pues se metió a informática, como siempre le han gustado los cacharritos y tal...
- ¿De verdad? Uy, pues a ver si se puede pasar un día por mi casa, porque últimamente me va fatal el ordenador, debe tener un virus o algo...

Ya puedes decir que en la universidad lo que se enseña son conceptos de informática, que tienes ciertos conocimientos sobre sistemas operativos, nociones sobre algorítmica y análisis de sistemas, comprensión de procesadores a bajo nivel, que a manejar un ordenador cualquiera puede aprender con paciencia y ganas... que lo que les interesa es que vayas a su casa y les arregles el estropicio que su ignorancia en desarrollo exponencial ha generado. Todo ello regado con la implícita orden de tu $MADRE, que a costa de quedar bien con su amiga te manda a tí como subordinado. Vamos, que además de puta pones la cama.
Yo creo que en la universidad deberían ofertar como optativas asignaturas tales como "borrar virus en windows a terceros", "pringar por tener amigos", "ampliación de pringar por tener amigos", "escaquearse de peticiones de reparación", "consejos básicos para profanos" o "concienciación para la informática familiar".

Sigue Leyendo...La mejor parte es que tu familia más cercana lo ve como un deber: vives en su casa, con lo cual debes servirles como técnico ya que ellos te proporcionan de todo lo que necesitas. Eso implica no intentar esforzarse en solucionar los problemas uno mismo (ver entrega anterior), puesto que en este caso hacen patente su poder sobre tí.

Ejemplo: $PADRE requiere de mis servicios:

- Mig, ven aquí.
- Dame un minuto a que termine un trabajillo.
- Ven, que lo necesito ahora.
- Que esperes, que ya acabo.
- ¡¿Quieres venir?!

Entiendo que su problema sea catastrófico para el progreso de la humanidad, pero no es el único con cosas que hacer.

- A ver, qué tripa se te ha roto.
- Que me han pasado un programa y viene en un zip y en una carpeta a la vez.
- Será que viene comprimido y descomprimido.
- Pues será.
- Vale, ¿y cuál es el gran problema?
- Pues que si puedo borrar el zip sin que deje de funcionar lo otro.
- Eh... claro, son dos cosas distintas.
- ¿Estás seguro?
- ¿Pero me has llamado sólo para esto?
- Sí, ¿por qué?
- A ver, qué tendrá que ver la carpeta de descomprimidos con el archivo original...
- Tú sabrás, que yo no sé de esto.
- Pues joder, piensa un poco, son dos cosas separadas, el original y los descomprimidos, lo que hace el compresor es crear ficheros nuevos según los datos del archivo comprimido...
- ¿Pero por qué tienes que estar siempre de mala hostia? ¿Tanto te cuesta decir que sí y ya está?

La misma historia de siempre. Suele pasar que cuando sistemáticamente molestas a alguien para que te ayude a hacer la O con un canuto, pues acabe mosqueándose.

- Porque ya estoy cansado de tener que explicar las mismas cosas veinte veces, así que intento que aprendas a solucionar los problemas y antes de llamarme pienses un poco.
- ¡¡PERO QUE YO NO QUIERO APRENDER, QUE LO QUE QUIERO ES QUE ME LO ARREGLES!!

Con un par.

Además, lo gracioso del tema es que cuando algo se jode, es por culpa tuya, puesto que tú eres el que "sabes informática" y por extensión sabes fastidiar las cosas. Por supuesto, hacer que algo se estropee es alegría y regocijo, puesto que los "informáticos" no disfrutamos más que arreglando ordenadores ajenos.

Hace mucho tiempo, yo tenía un Pentium a 166 Mhz. Procedo a instalarle la nueva versión de DirectX para un nuevo juego - con Windows 95 no venía de serie. Reinicio y pof:
I/O Error. (A)bort, (R)etry or (I)gnore?
A tomar por culo el ordenador por algo que no tenía ni idea de por qué había salido. Yo, con alrededor de 12 años, flipando en colores. Solución de mi padre:
- Lo has roto tú, que estás todo el día hurgando y fijo que te ha entrado algún virus.
Claro, un virus sin haber metido nada extraño y sin internet. Los matemáticos tendrían que inventar una demostración Reductio ad virus, para situaciones como éstas viene como anillo al dedo.

Hace no mucho tiempo, $PADRE tenía - y sigue teniendo - una carraca de ordenador, consecuencia de su antigüedad y falta de cuidado. Un día deja de funcionarle la red. ¿Adivináis de quién es la culpa? Exacto, mía. Mis oscuros poderes han desactivado su tarjeta de red sin haber tocado su ordenador. El spyware/adware no tiene nada que ver.

Los tiempos cambian, los lusers no.

Lista de entregas:

8 de junio de 2008

Suspenso como último recurso

Ésa es la conclusión a la que llegué el otro día después de leer una curiosa historia sobre los premios al "esfuerzo".

Lo cierto es que no es algo que me sorprenda excesivamente; el nivel de la enseñanza se ha ido reduciendo más y más hasta donde nos encontramos ahora. Ésto lo que pone de manifiesto es que para mantenerse en la maldita corrección política en vez de instar a los alumnos a que se esfuercen lo que se hace es bajar el listón para que pase más gente, con lo cual cada vez hace falta menos para ser admitido y cuando intentas subir las exigencias te llueven críticas de todos lados. Claro, la culpa es del profesor.

Lo cual nos lleva otra vez al tema del esfuerzo: todo el mundo tiene áreas en las cuales no sirve -y cuando digo todo el mundo, digo todo el mundo -, no es algo que deba avergonzar a nadie, pero en ningún centro educativo se atreverían a decirlo; la verdad hace daño y la gente no sabe reaccionar frente a las críticas. Por tanto, se inventan el esfuerzo como criterio de evaluación, y la gente pasa. Teniendo en cuenta el carácter subjetivo que eso conlleva, pues aún no se han inventado exámenes de "esfuerzo".

¿Quién no ha visto casos de asignaturas "regaladas", incluso en Bachillerato? ¿Cómo es si no posible que gente que no da un palo al agua pero sabe teatro apruebe milagrosamente la última evaluación? Afortunadamente en la universidad no se da el caso - al menos que yo lo haya visto -, pero ¿quién sabe?

6 de junio de 2008

Informática a nivel usuario

Desde el principio de los tiempos, el hombre ha luchado por comunicarse, por hacerse notar en el planeta. Desarrolló el lenguaje, la escritura, el teléfono y la televisión. Y entonces, apareció el ordenador.

Un aparato diseñado para ayudar con los cálculos científicos que con el paso del tiempo fue reduciéndose en precio y tamaño hasta llegar al alcance económico del ciudadano medio, quien lo recogió con los brazos abiertos; sabemos que cuantos más botones y lucecitas tenga un cacharro, más interesante parece.

Las masas comenzaron a disfrutar de aquel cuasi-mágico aparato que tantas cosas les habían dicho que podía hacer, no podían parar de utilizarlo. Para jugar al solitario.

Cuenta la leyenda que dichos aparatos se popularizaron con un sistema operativo desarrollado por una multinacional de la época, a pesar de que ciertos expertos no se pusieran de acuerdo en si clasificarlo como sistema operativo o virus.

Lo que sí sabemos es que el citado sistema operativo producía un brutal descenso de la actividad cerebral, causando desconcierto entre quienes los observaban: nadie sabía por qué daba la impresion de reducir la capacidad intelectual a la mitad.

Sigue leyendo...
Esto llevó a la división de la sociedad en dos (10) tipos de personas: los que tienen ordenador y los que saben manejar un ordenador. Una sociedad en la que los primeros tienen asediados a los segundos, amparándose en su buena voluntad.

Es algo que lleva a la gente a estar enfrente de su ordenador como quien ve la tele; no señores, un ordenador es una máquina muy compleja, no basta con dar cuatro botones y que haga lo que le digamos, hay que entenderla para sacarle rendimiento.

No es extraño suponer que al más mínimo atisbo de conocimientos "informáticos" vas a tener a una horda de tecnoanalfabetos que te tratarán como su servicio técnico. Claro, eres débil y no ves necesario tratar mal a la gente de primeras; te decides echar un vistazo a su problema.

Cabe destacar que la mayor parte de las "peticiones de ayuda" serán via mésenller o similares, lo que nos da una idea de lo difícil que se hará la comunicación - el mésenller sirve para charlar, pero ponte tú a explicarle a alguien los pasos que debe seguir para solucionar un problema -; mucho peor, cualquier cosa parecida a un informe de error será algo como "oye tio k sk no m tira el caxarro", "no m va el emule", "esto no me imprime", o "de repente , y no he hecho nada".

Sea como fuere, conseguirás resolver su problema - al menos, la mayor parte de las veces - y lo que pasará es que no se han molestado en prestar la más mínima atención a lo que has hecho para que en lo sucesivo puedan resolver ellos mismos el problema. Gracias y hasta otra. ¿Para qué, si su servicio técnico se lo va a resolver la próxima vez de la misma manera?

En serio, ¿tan difícil es leerse los malditos manuales? ¿Buscar soluciones en internet? ¿Leer los mensajes que salen en la pantalla? ("Oye, que me pone 'los archivos seleccionados van a ser suprimidos definitivamente, ¿desea continuar?', ¿qué hago?") Al menos, prestar algo de atención para no tener que estar dando por el ojete a la gente constantemente.

Para apreciar realmente a lo que me refiero, propongo una comparación.
  • Caso A:
    • Problema: Quiero tener vehículo propio.
    • Solución: Pienso para qué quiero el vehículo, de qué tamaño lo necesito, voy a diversos concesionarios y pido presupuestos, si no domino mucho el tema pregunto a alguien que sepa, los comparo y finalmente lo compro.
    • Si surgiera el problema de nuevo: repetiría los pasos, y lo más seguro es que no necesite volver a pedir ayuda porque ya me quedó claro la última vez.

    • Problema: Quiero un ordenador.
    • Solución: Llamo a mi amigo informático, que me diga qué tengo que comprarme. Si no hace más que decir palabras extrañas y lo que me ha dicho es muy caro, me voy a cualquier tienda y me cojo el que me digan que es mejor.
    • Si surgiera el problema de nuevo: Le vuelvo a llamar y sutilmente le hago responsable de que el anterior haya durado tan poco.

  • Caso B:
    • Problema: Quiero conducir.
    • Solución: Voy a la autoescuela previa venta de uno de mis riñones en el mercado negro, recibo las clases, me saco el carné y no se me olvidará.
    • Si surgiera el problema de nuevo: ¿Te puedes olvidar de conducir?

    • Problema: Quiero manejar el ordenador.
    • Solución: Llamo a mi amigo informático, le digo que me instale el eMule, que me meta el Ofis, el Nero y tal - el pack básico, vamos -, que me pase un par de juegos y listo.
    • Si surgiera el problema de nuevo: Le vuelvo a llamar.

  • Caso C:
    • Problema: El coche ha dejado de funcionar correctamente.
    • Solución: Miro a ver qué señales me da el coche para intentar averiguar qué le pasa; leo el manual, y si puedo resolverlo yo sólo me pongo manos a la obra: cambio la bombilla del faro, cambio la rueda, echo aceite/gasolina, etc. En última instancia, si yo sólo no puedo arreglarlo, llamo al servicio técnico del seguro (al cual pago una buena cantidad anualmente) y vienen a ayudarme.
    • Si surgiera el problema de nuevo: En caso de que me haya pasado lo mismo que otra vez, simplemente me pongo a solucionarlo. Si no, repito los pasos del caso inicial.

    • Problema: El ordenador ha dejado de funcionar correctamente.
    • Solución: Llamo a mi amigo informático y le digo que me lo arregle. Intento meter prisa y no me molesto en darle detalles de qué pasa. Si es asistencia remota, voy haciendo más o menos lo que me dice hasta que funcione, sin molestarme a pensar soluciones alternativas. No me molesto en investigar, ya lo hace él. Si resulta que tengo que formatear el disco, que me guarde mis datos, y por supuesto que me reinstale todo.
    • Si surgiera el problema de nuevo: vuelvo a llamarle y hago lo mismo.

  • Caso Bonus:
    • Problema: quiero manejar mejor mi coche.
    • Solución: intento acumular más experiencia conduciendo, leo libros, busco en internet.

    • Problema: quiero manejar mejor mi ordenador.
    • Solución: llamo a mi amigo informático para que haga que vaya más rápido.
Desde mi humilde posición como oprimido amigo informático - o pringao-HowTo, que dicen algunos - hago una simple petición: antes de preguntar por cualquier cosa a la gente, memorizad dos palabras:
- STFW: Search The F***ing Web, busca en la p*** red (Google, para entendernos).
- RTFM: Read The F***ing Manual, Léete el p*** manual.
Hecho curioso: el resultado es el mismo si uno busca algo por internet que si se lo manda buscar a otro.

Veréis poco a poco que manejar un ordenador no es un privilegio genético de un grupo reducido de humanos, sino que está al alcance de cualquiera. Fijo que a la vez perdéis menos tiempo y molestáis menos.

Soy consciente de que entradas como ésta no ayudan a hacer amigos, pero es lo que hay.

Lista de entregas:

19 de mayo de 2008

Simple Mente

El pensamiento corriente, sintetizado:
¿Para qué hablar si no es para dar órdenes?
¿Para qué ser amable si no es para engañar?
¿Para qué hablar con un tío si no es para beneficiarme a su costa?
¿Para qué hablar con una tía si no es para tirármela?
¿Para qué estudiar si puedo irme de borrachera?
¿Para qué andar si puedo ir en coche?
¿Para qué escuchar si no es para que me adulen?
¿Para qué hablar sólo de lo que sé si yo sé de todo?
¿Para qué destacar si puedo ser como los demás?
¿Para qué moverme si puedo quedarme tirado en el sofá?
¿Para qué decir la verdad si la mentira me beneficia?
¿Para qué ahorrar si me puedo permitir el gasto?
¿Para qué respetar a otros si lo que hago yo es lo único que vale?
¿Para qué resolver si puedo quejarme?
¿Para qué pensar si hay alguien que me dice lo que tengo que hacer?