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22 de abril de 2009

Metamorfosis

La vida se parece bastante a los números. ¿O se parece la vida a éstos? Es igual, a lo que voy.

Uno nace ℕatural, porque sólo conoce la parte positiva de la vida. Pero al poco que crece descubre la parte negativa y se haℤe Entero. Con el paso del tiempo descubre las proporciones de las cosas y no le ℚueda otra que hacerse Racional. Esto durará hasta que se aprecie el gran valor de la irracionalidad y se haga uno ℝeal. Como paso final, desarrollará la creatividad y la imaginación, pasando a ser, finalmente, ℂomplejo.

Dedicada a quien me aportó la inspiración (misterio, misterio).

20 de enero de 2009

El jodido punto muerto

Tenía pensado escribir sobre por qué efectivamente dejar el coche andar con marcha puesta hace que no consuma combustible (con cierta inercia) y por qué hacer lo mismo con punto muerto sí, pero se me han adelantado. Y como soy un vago, lo único que haré será enlazar:

Pinchad aquí para leer el artículo.

4 de agosto de 2008

Ateísmo

Mira, realmente nadie sabe de dónde salió toda esta mierda. Pero creo que mejor confiaré en los tíos de bata blanca que no exigen que madrugue cada domingo para disfrazarme y disculparme por ser humano.

16 de junio de 2008

Aprovechando el tiempo

El Principio de Pareto aplicado a los estudios:

El 80% del tiempo haces el 20% del trabajo, y el 20% del tiempo haces el 80% del trabajo.

Corolario:
Cuanto más cerca estén los exámenes, más aficiones ocultas y actividades inaplazables irás encontrando.

28 de febrero de 2008

Reinventando la ciencia

Pues el caso es que el otro día me quedé viendo estuve aguantando el programa El Hormiguero, esperando que empezara House. Ya sabéis, las manías que tienen las cadenas de hacer que la hora real y la programada normalmente no coincidan ni de lejos, por eso de quedarte viendo la puñetera publicidad.

A lo que iba, en ese programa hay una sección que intenta mostrar a la gente curiosidades sobre ciencia, a nivel bastante básico, tan básico que a veces quedan estúpidas las explicaciones. Aparte de eso, me apuesto lo que queráis a que la gente que lo ve lo hace sólo por el efecto, es decir, cuando hacen chorradas con el hexafluoruro de azufre (SF6) le ríen la gracia de que la voz sale grave, y con el helio (He) más aguda; pero la explicación del por qué pasa por encima.

Leer más...

Sigo sin ir al tema: el otro día al empezar la sección (¿o fue al final? Ya ni me acuerdo...) empezaron diciendo que iban a demostrar que la materia se convierte en energía. Yo me quedé pensando: ¿Van a detonar un arma nuclear? ¿Han descubierto la fusión fría? ¿O guardan trocitos de antimateria? Acto seguido, saca una pelota de ping-pong y dice que la va a quemar. ¡Valiente demostración de algo que no es! Lo primero que salta a la vista es el efecto: todo el mundo conoce la famosa ecuación de Einstein:
E=mc2
Quiere decir que la energía (E) y la masa (m) están relacionadas; implica que podemos transformar una en la otra y viceversa. Ahora apliquémoslo a este pequeño problema: tenemos que (según la Wikipedia) una pelota de tenis de mesa pesa 2,7 g, o lo que es lo mismo, 0,0027 kg (2,7 · 10-3 kg); c es la famosa constante que mide la velocidad de la luz, que vale aproximadamente 300.000 km/s: 300 millones de metros por segundo (equivalentemente, 3 · 108 m/s). Llevamos los datos a nuestra ecuación:
E = (2,7 · 10-3) · (3 · 108)2
Si hacemos la operación, vemos que la energía liberada por la transformación de la masa de la pelotita en pura energía es de 243.000.000.000.000 Julios (o 243.000.000.000 KJ, o 2,43 · 1014, como os guste más); eso son 243 billones de Julios (de esos que salen en las tablas de información nutricional de los envases de comida), equivalente a una bomba nuclear de 58 kilotones, equivalente a 4 bombas como la de Hiroshima. Como me parece que Madrid sigue intacta, es obvio que cometieron un error bastante importante a la hora de elegir el tema del día.

Realmente, lo que hicieron fue iniciar una reacción de combustión. Ahí la energía liberada (en forma de calor y luz - la llama) proviene de los enlaces atómicos. Al quemar un material (en este caso de carbono), lo que sucede es que sus partículas se combinan con el oxígeno del aire para formar óxidos (en el caso del carbono, agua [H2O] y dióxido de carbono [CO2]); se da el caso que los enlaces que unen los átomos de los elementos originales almacenan mayor energía que los de los productos; por tanto es esa variación de energía la que apreciamos, y no porque la masa se transforme en energía. Si parece que el material se consume es porque se transforma en gases, no porque se desintegre.

Si se hacen las cosas, se hacen bien.

2 de diciembre de 2007

Ciencia cotidiana

A menudo la gente (más concretamente, el subconjunto de la gente que son hombres) invierte periodos más o menos largos de tiempo en catalogar a una mujer -que normalmente acaba de aparecer en el campo de visión- en función de, digamos, su 'belleza'.
Para ahorrar tiempo de procesamiento, podemos generar una sencilla regla:
  • Una mujer será un "pivón" si produce un diferencial creciente en valor absoluto y estrictamente positivo en la intención de apareamiento del observador.
  • Una mujer estará "buena" si produce un diferencial estrictamente y positivo en la intención de apareamiento del observador.
  • Una mujer estará "semi-buena" si produce un diferencial constante y nulo en la intención de apareamiento del observador.
  • Una mujer será "fea" si produce un diferencial constante y estrictamente negativo en la intención de apareamiento del observador.
  • Una mujer será "horrenda" si produce un diferencial creciente en valor absoluto y estrictamente negativo en la intención de apareamiento del observador.
En caso de un grupo de más de un observador, para hallar la categoría se puede optar por una media de los diferenciales encontrados.

Si esto hiere la sensibilidad de alguien (aunque no es la intención del texto), sírvanse de mandar sus insultos a la dirección de e-mail indicada a la derecha. Que tengan un buen día.

18 de noviembre de 2007

Fumando mierda

Experimentos caseros: alguien se aburre y decide ver cuánto alquitrán tienen 400 cigarrillos, y se monta un fumadero mecánico. Cuando ya se ha "fumado" todos, cuece el agua que filtraba las partículas para obtener el alquitrán, y el mejunje que saca es de lo más exquisito. Para que luego digan por qué a la gente que fuma le entra cáncer...


2 de julio de 2007

El material de la música

Atención: la presente entrada es muy larga, pero merece la pena

La música está realmente compuesta de sonido; y el sonido es, a su vez, una onda mecánica, tal y como la percibimos con los oídos. Lo verdaderamente curioso es la interpretación que hacemos de dichas ondas según sus frecuencias.

Un sonido, por ser una onda, genera a su vez un determinado (teóricamente infinito) número de armónicos, que son en esencia vibraciones con una longitud de onda correspondiente a una fracción de la original (que llamaremos tono fundamental), y con frecuencia igual a un múltiplo de la fundamental (puesto que la velocidad de la onda es la misma). De éste modo, hallando los armónicos obtenemos las notas de la escala temperada.

Serie armónica sobre Do (Vía Wikipedia)

Cada n armónico a partir de la fundamental corresponde a la fracción n-ésima de la long. de onda original: es decir, el segundo armónico la mitad, el tercero la tercera parte, etc. Viendo las notas que se originan, vemos que el segundo armónico es la misma nota que el primero (un Do) pero una octava más agudo; del mismo modo todos los armónicos múltiplos de 2: todos serán la nota Do, y de igual manera con los demás. El armónico 3 corresponde a una 5ª justa sobre Do, y el 5 corresponde a una 4ª justa sobre Do. Conforme nos alejamos del fundamental van saliendo intervalos más cercanos.

De aquí es de donde sale el meollo de la cuestión; es por ésto por lo que una nota va a sonar "bien" o "mal": los primeros armónicos, al estar más cercanos a la fundamental tienen una frecuencia similar y por tanto, las ondas empastan mejor. Sin embargo, los más lejanos tienen una frecuencia mucho más alta, y se producen pulsaciones (variaciones periódicas en la amplitud) mucho más perceptibles. Aparte de que a la hora de interpretar una melodía nunca se usan los armónicos de una serie, sino que se toman con una altura adecuada (bajándolos octavas) o incluso se toman de otra serie armónica. Es decir, si tocamos un Do (fundamental) y sobre él, un Do por encima (octava) prácticamente no notaremos disonancia puesto que es el siguiente armónico; pero si tocamos un Si (15º armónico), aparte de que el armónico real está tres octavas por encima, la disonancia apreciable es muy grande; incluso, el Mi (5º armónico) produce una disonancia aunque mínima.

Aunque pueda parecer otra cosa, las disonancias son indispensables, pues son las que añaden textura a la música, para darle dimensión, color, e incluso direccionalidad. Si nos limitásemos a hacer una melodía añadiendo 5ª y 8ª tendríamos (para nuestro oído) la misma melodía copiada paralelamente dos veces; sería algo así como escribir una línea con tres lápices a la vez. De hecho, a ésto es a lo que se ha degradado la música actualmente: en los grupos de pop-rock, de punk-rock o incluso de rock, sobre todo si tienen tirón o intenciones comerciales, las canciones se basan en una base de "acordes" (es decir, una base melódica con 5ª y 8ª) que siguen paralelamente las guitarras y el bajo, mientras la voz se mueve con esa base como eje, y fin de la historia.

Y en definitiva, ésta es la piedra angular del único arte que puede expresar lo que de otro modo sería inexpresable - y como cualquier cosa, se disfruta más cuanto más se sabe sobre su mecanismo y funcionamiento.

30 de mayo de 2007

La madre de todas las bombas

Atención: Tocho importante. Leer sólo si hay muchas ganas.


Después de que Powa nos ilumine con otra de sus muestras de originalidad y diversidad temática (nótese el sarcasmo), es mi turno.


La Bomba del Zar

La Guerra Fría pasó por muchas etapas: desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con una cantidad muy limitada de armas nucleares, las cuales se trataban como otro tipo de bombas, hasta los años 80, con la tecnólogía del ICBM en su punto álgido y sobrepasado el punto de MAD.

Poco antes de la Crisis de los Misiles Cubanos, la URSS efectuó la detonación nuclear más potente en la historia de la humanidad: La bomba del Zar.

Esta bomba tenía un poder destructivo de 50 MT (es decir, 50 millones de toneladas de TNT), aunque originalmente estaba diseñada para liberar 100 MT, pero se redujo a la mitad para disminuir la lluvia radiactiva.

La detonación tuvo lugar en una isla al norte de la URSS. Fue transportada por un bombardero Tupolev Tu-95, que tuvo que ser especialmente modificado para poder transportar aquel engendro de 27 toneladas.

La bomba en el laboratorio

Fue lanzada desde 10.500 metros de altitud, con un paracaídas para ralentizar el descenso y permitir al avión alejarse una distancia suficiente (de otro modo habría sido una misión suicida). Sin embargo, aunque fue detonada a 4.000 m de altitud (para maximizar el alcance), la bola de fuego llegó casi a la altura desde donde fue lanzada.

Sus efectos se notaron por todo el planeta: produjo un terremoto de 5 grados en la escala Richter, provocó daños materiales por la onda expansiva hasta 1.000 km desde la zona del impacto (hasta llegó a romper ventanas en Finlandia), y se sintió el fogonazo de la detonación incluso desde más lejos. El pulso térmico habría causado quemaduras de tercer grado a alguien situado a 100 km de la zona cero, y la nube del hongo tenía 60 km de altura. En los 39 nanosegundos de la reacción nuclear, liberó el 1% del total de energía liberada por el Sol en el mismo tiempo.

Foto de la nube

El motivo de probar un arma así es, principalmente, la propaganda, puesto que no es muy útil: sólo podía llevarla un bombardero modificado, el cual sería muy vulnerable a un contraataque aéreo; no sería rentable para muchos objetivos: sólo tendría lógica usarla en ciudades enormes como Nueva York o Los Ángeles; y son extremadamente complicadas de producir.
Sin embargo, en la época tenía más sentido producir armas nucleares muy potentes, puesto que no existían aún los ICBM, por lo que debían ser lanzadas con bombarderos; esto obligaba a llevar la mayor carga posible en cada uno para compensar las pérdidas causadas por un ataque de interceptores. Además, la precisión de una bomba de este tipo era muy baja, y más aún si se lanzaba con paracaídas; la solución era maximizar su poder.


Vídeo del lanzamiento

Cosas como ésta son las que demuestran que mucha vida inteligente no hay en este planeta.

23 de mayo de 2007

La carga del escepticismo

Me parece que lo que se necesita es un equilibrio exquisito entre dos necesidades conflictivas: el mayor escrutinio escéptico de todas las hipótesis que se nos presentan, y al mismo tiempo una actitud muy abierta a las nuevas ideas.

[...] Si sólo eres escéptico, entonces no te llegan nuevas ideas. Nunca aprendes nada nuevo. Te conviertes en un viejo cascarrabias convencido de que la estupidez gobierna el mundo. (Existen, por supuesto, muchos datos que te apoyan.) [...]. Nunca aceptarás nuevas ideas, y en ningún caso estarás en la vía del entendimiento y del progreso.

Por otra parte, si eres receptivo hasta el punto de la mera credulidad y no tienes una pizca de sentido del escepticismo, entonces no puedes distinguir las ideas útiles de las inútiles. Si todas las ideas tienen igual validez, ninguna idea tiene validez alguna.

Algunas ideas son mejores que otras. El mecanismo para distinguirlas es una herramienta esencial para tratar con el mundo y especialmente para tratar con el futuro. Y es precisamente la mezcla de estas dos maneras de pensar el motivo central del éxito de la ciencia.

- Carl Sagan