30 de diciembre de 2008

Punto débil

A la hora de tratar con una persona, la confianza es un arma de doble filo: puede conducir a llevarte muy bien con esa persona, o puede llevar a una dolorosa traición; aunque realmente no son situaciones incompatibles. El problema está en cuando depositamos nuestra confianza en alguien inconscientemente, sin razones para ello. Suele ser gente que no se la merece, y el momento en que la otra parte te traiciona -probablemente porque voluntaria o involuntariamente no confió en tí de la misma manera- es tanto más doloroso cuanto más ciegamente hubiéramos confiado en ella.

Quizá sería adecuado suprimir todas las confianzas. Pero al fin y al cabo eso es lo que nos hace humanos, ¿no? Aprender de los errores. Y aplastarlos con férrea voluntad.

7 comentarios:

Morgana Majere dijo...

Y si, a pesar de luchar contra ello, no puedes evitar esa sensación de confianza con la persona que, esto ya lo sabes, no debería ser tu confidente?

Miguel dijo...

Supongo que no conlleva problema alguno mientras seas consciente de que probablemente te defraude y no tengas muchas expectativas en su lealtad.

Morgana Majere dijo...

Decepciones de la vida, uno ya no puede confiar ni en que la última peli de Rocky sea como las demás :(

Rodrigo dijo...

La confianza es algo que depositamos y, a veces, como bien has dicho, gratuitamente. Lo peor es eso, cuando confias en alguien asi por que sí y luego te acaba pegando un palo, un "backstab" de campeonato que él/ella no entiende como tal.

Ester dijo...

Lo peor es cuando alguien intenta obligarte a confiar en él/ella, te hace sentir como en deuda, como si fuera un deber... y de repente resulta que es un total desconocido, como una broma macabra, a toda la gente que conoce le pide lo mismo. ¿Qué buscan las personas que coleccionan confianzas ajenas? Por desgracia tenemos esa absurda necesidad de creer alguna vez en alguien...

Cabeza que piensa dijo...

Si no confias en nadie estas solo, es ironico pero hay veces en las que lograr algo solo por satisfaccion personal sirve, pero otras no solo con lograrlo sino que lo reconozca y lo sepa el resto del mundo.¿De que sirve ser Dios si no se lo puedes contar a nadie?

Mig dijo...

@Ester, Cabeza que piensa: Ése es el problema, todos en cierta medida necesitamos tener alguien en que apoyarnos. Pasa que son muchos más los falsos apoyos que los verdaderos y frustra bastante; pero no hay que abandonar nunca la búsqueda, de todas maneras.