8 de febrero de 2009

Fuego

El fuego siempre ha representado la energía pura, movimiento, transformación, incluso violencia o pasión. El fuego puede simbolizar arrojo, determinación o valor. Valor que muchas veces nos falta en los momentos decisivos, donde actuar o retirarse puede marcar la diferencia. Quizá el miedo al fracaso nos atenace, quizá nos veamos incapaces de superar una situación que escapa a nuestras posibilidades; pero es un miedo que debemos superar. ¿Cuántas cosas habremos perdido por optar por la opción fácil, la que no tiene peligro? A veces merece la pena arriesgarse a perder algo -lo que sea- si la otra opción merece la pena.

Y aquí estoy de vuelta, tirándome unos cuantos triples para contentar a mi estimado amigo Javi.

3 comentarios:

Ester dijo...

Es el Ave Fénix renovable indefinidas veces? Porque eso de resurgir de tus cenizas está muy bien, pero... con que lo hagas un par de veces ya basta para demostrar que crees en ti mismo y que vale la pena intentarlo, no?

Mig dijo...

Hmm, no es ése el tema que estaba intentando tratar, más bien lo había enfocado hacia el valor frente a la cobardía, no hacia superar el fracaso.

De todas maneras, respondiendo a tu comentario, por supuesto que con hacerlo incluso una vez ya sirve para demostrarse a uno mismo que es capaz; pero no por ello hay que dejar de hacerlo. Realmente depende de la energía y la fuerza de voluntad de cada uno.

Javier dijo...

Tienes toda la razon tio, y mas complicado es aun cuando ni tu mismo sabes lo que quieres...
Gracias por la dedicatoria!
PEÑA!