1 de junio de 2009

Una razón

Cuatro veces me he puesto delante de la pantalla en blanco, intentando forzarme a escribir algo de una puñetera vez. Pero el caso es que tengo la sensación de que cada vez queda menos que decir, incluso en retrospectiva mis entradas cada vez me parecen escritos con menos sustancia, como balbuceos de una mente enajenada. Total, que llega el momento en que uno se pregunta si su vida va hacia alguna parte, o si realmente sirve para algo lo que uno hace. Un momento en que el sentimiento de exclusión es más fuerte que nunca.

Hace unos días leía una frase muy interesante:

"A aquel que no tiene miedo a la muerte, a aquel que ya nada puede perder, sólo le queda ganar. Tienes un poder enorme: úsalo"

Yo añadiría: nada más te hace falta una razón. Por mínima que sea. Y si no la encuentras es porque no quieres.

3 comentarios:

jose dijo...

pues tu escribes, para que "gente como yo" disfrute leyendote.
y en general estas para k "gente como yo" disfrute de tu compañia.
un abrazote
PD tu hueco en el tatami sigue estando.

Mig dijo...

Gracias tío, de verdad que lo aprecio ;)

Bree dijo...

Por favor Miguel! de verdad que lo que haces sirve, así que dedícale un pequeño tiempo cuando te venga bien, sin agovios, a este blog tan bonito; sinceramente ;)
Ánimo amigo!